Hepatitis C: análisis de sangre, carga viral y tratamiento actual
La hepatitis C puede dañar el hígado durante años sin dar síntomas. Cómo funcionan el anti-VHC y la carga viral por PCR, qué resultados se interpretan y por qué hoy más del 95% de los casos se cura con tratamiento.
Revisado por Bioq. Jonatan Garcia
Bioquímico · MN 12.541 · Actualizado el 21 de agosto de 2025

Más de la mitad de las personas con hepatitis C en Argentina no sabe que la tiene. El virus puede vivir en el cuerpo durante años sin dar síntomas claros, mientras de a poco va lesionando el hígado. Por eso la Organización Mundial de la Salud y el Ministerio de Salud argentino empujan el testeo aunque uno se sienta bien: la detección temprana cambia el pronóstico de manera radical.1,2
En este artículo recorremos qué es la hepatitis C, cómo se contagia, quién debería testearse y —sobre todo— qué análisis de sangre se usan para diagnosticarla, qué significan los resultados y cómo está hoy el tratamiento, que en más del 95% de los casos logra la curación.3,4
¿Qué es la hepatitis C y por qué se la llama "silenciosa"?
La hepatitis C es una infección causada por el virus de la hepatitis C (VHC, o HCV por sus siglas en inglés). Es un virus de ARN que se replica en las células del hígado y, en la mayoría de los casos, se vuelve crónico: el sistema inmunológico no logra eliminarlo y queda multiplicándose por años o décadas.3,4
Lo que la hace particularmente peligrosa es que la fase aguda casi siempre es asintomática. Cuando aparecen los primeros signos —cansancio persistente, pérdida de apetito, ictericia, dolor en el cuadrante superior derecho del abdomen— el daño hepático suele estar avanzado. Por eso muchas veces se diagnostica en un control de rutina, en un screening prequirúrgico o en una donación de sangre.3
Sin tratamiento, alrededor del 15–30% de las personas con infección crónica desarrollan cirrosis a 20 años, y de ellas una parte progresa a hepatocarcinoma o falla hepática. Es una de las principales causas de trasplante hepático a nivel mundial.4,5
¿Cómo se transmite?
El VHC se transmite principalmente por contacto con sangre infectada. Las vías más relevantes son:
- Uso compartido de elementos punzantes: jeringas, agujas, máquinas de afeitar, cepillos de dientes o elementos de manicuría/pedicuría no descartables.
- Tatuajes y piercings realizados con material no estéril.
- Transfusiones de sangre o trasplantes previos a 1992 en países que aún no hacían tamizaje del VHC en bancos de sangre (en Argentina el cribado universal de donantes empezó en 1994).2
- Exposición ocupacional en personal de salud (pinchazos accidentales).
- Transmisión vertical de madre con VHC a su hijo durante el embarazo o parto: ocurre en aproximadamente el 5% de los casos.6
La transmisión sexual existe, pero es minoritaria. El riesgo aumenta en contextos de coinfección con HIV, prácticas que generan lesiones de mucosa, o múltiples parejas. Por eso el VHC se incluye en los paneles de infecciones de transmisión sexual aunque, estrictamente, no sea una ITS clásica como la sífilis o la clamidia.4
El VHC no se transmite por besos, abrazos, compartir cubiertos, vasos o mate, ni por ir al gimnasio o nadar en una pileta.
¿Quién debería hacerse el test?
Las guías argentinas e internacionales recomiendan testearse al menos una vez en la vida a todas las personas mayores de 18 años, y de manera periódica a quienes tienen factores de riesgo:2,7
- Personas con tatuajes, piercings o procedimientos cosméticos hechos con material no descartable.
- Personas que recibieron transfusiones o trasplantes antes de 1994 en Argentina.
- Personas con HIV o que hayan tenido otras infecciones de transmisión sexual.
- Personal de salud con exposición ocupacional.
- Personas que comparten o compartieron jeringas para uso de drogas.
- Hijos e hijas de personas con hepatitis C.
- Personas privadas de la libertad o que pasaron por contextos de encierro.
- Embarazadas, idealmente en el primer trimestre.6
La buena noticia: el test es un análisis de sangre simple, se entrega en pocos días y, en Aclimu, está incluido en el Chequeo ITS básico junto con HIV de 4ª generación, hepatitis B y sífilis.
Los análisis de laboratorio para diagnosticar hepatitis C
El diagnóstico se hace en dos pasos. Primero un test serológico que busca anticuerpos; si da positivo, una prueba molecular que confirma si la infección está activa.
Anti-VHC: la prueba inicial
El estudio de anticuerpos anti-VHC (anti-HCV) busca, en una muestra de sangre, los anticuerpos que el sistema inmunológico fabricó contra el virus. Es el primer paso del diagnóstico porque es sensible, rápido y accesible.7,8
Un resultado reactivo indica que la persona estuvo en contacto con el virus en algún momento de la vida. Pero no diferencia entre una infección actual y una pasada ya resuelta —ya sea espontáneamente o por tratamiento—. Por eso siempre se confirma con una prueba molecular.
El periodo ventana —el tiempo que pasa entre la exposición y el momento en que el test ya puede detectar la infección— es de aproximadamente 4 a 12 semanas. En exposiciones de alto riesgo, conviene repetir a las 12 semanas para descarte definitivo.2
ARN-VHC: confirmación y medición de la carga viral
El ARN-VHC (también llamado HCV-RNA por PCR) detecta directamente el material genético del virus en la sangre. A diferencia del anti-VHC, no detecta la "huella inmunológica" sino el virus mismo. Es la prueba que confirma si la infección está activa hoy.7
Tiene dos modalidades:
- Cualitativo: responde sí/no a la pregunta "¿hay virus circulando?". Se usa para confirmar infección activa después de un anti-VHC reactivo.
- Cuantitativo (carga viral): mide cuántas copias del virus hay por mililitro de sangre. Es el estudio que se usa para monitorear el tratamiento: arranca, baja a las 4 semanas, y se vuelve indetectable al finalizar el esquema.4,9
Genotipo del VHC
El VHC tiene siete genotipos principales (1 a 7) y decenas de subtipos. Históricamente el genotipo definía qué antiviral usar y por cuánto tiempo. Hoy, con los antivirales de acción directa pangenotípicos disponibles, la genotipificación dejó de ser obligatoria en la mayoría de los casos, pero sigue pidiéndose en situaciones puntuales —retratamiento, coinfección, embarazadas— por indicación del hepatólogo.9,10
Tabla comparativa
| Estudio | Qué busca | Cuándo se indica | Periodo ventana |
|---|---|---|---|
| Anti-VHC | Anticuerpos producidos contra el virus | Screening inicial, sospecha de exposición | 4–12 semanas |
| ARN-VHC cualitativo | Material genético del virus en sangre | Confirmación tras anti-VHC reactivo | 1–3 semanas |
| Carga viral (ARN cuantitativo) | Cantidad de virus por mililitro | Inicio y seguimiento del tratamiento | 1–3 semanas |
| Genotipo VHC | Variante específica del virus (1–7) | Indicaciones puntuales del hepatólogo | — |
¿Qué significan los resultados?
La combinación de anti-VHC y ARN-VHC se interpreta así:
- Anti-VHC no reactivo: no hay anticuerpos. Si la exposición fue reciente (< 12 semanas), conviene repetir.
- Anti-VHC reactivo + ARN-VHC detectable: infección activa. Hay que avanzar con consulta hepatológica para iniciar tratamiento.
- Anti-VHC reactivo + ARN-VHC no detectable: infección pasada ya resuelta —de manera espontánea (20–30% de los casos agudos) o por tratamiento previo—. El anti-VHC queda positivo de por vida porque es la cicatriz inmunológica.3,11
El laboratorio entrega el resultado pero la interpretación clínica siempre la hace un profesional. Si el anti-VHC da reactivo por primera vez, el paso lógico es consultar con un hepatólogo o un infectólogo para decidir si confirmar con la carga viral y planificar el tratamiento.
Tratamiento: por qué hoy la hepatitis C se cura
Hasta 2011, el tratamiento de la hepatitis C se basaba en interferón pegilado más ribavirina: esquemas de hasta 48 semanas, efectos adversos importantes, tasas de curación entre 40 y 60%.11
Desde 2014 cambió completamente el panorama con los antivirales de acción directa (AAD). Son medicamentos por vía oral, que bloquean enzimas específicas del virus. Los esquemas actuales —combinaciones como sofosbuvir/velpatasvir o glecaprevir/pibrentasvir— duran 8 a 12 semanas, tienen pocos efectos adversos y logran tasas de respuesta viral sostenida (RVS) por encima del 95%. La RVS se mide con una carga viral indetectable a las 12 semanas posteriores al fin del tratamiento, y se considera equivalente a la cura.3,4,10,12
En Argentina, el tratamiento con AAD está cubierto por el sistema público y por la mayoría de las obras sociales y prepagas, en el marco de la Ley Nacional de Hepatitis Virales (Ley 27.675).2
¿Hay vacuna contra la hepatitis C?
No. A diferencia de la hepatitis A y la hepatitis B, contra el VHC todavía no hay vacuna disponible. La razón es biológica: el virus muta mucho y tiene una alta diversidad de genotipos, lo que vuelve muy difícil generar inmunidad durable. Se están investigando varias plataformas pero ninguna llegó aún a uso clínico.3,4
Por eso la prevención se apoya en evitar las vías de transmisión —no compartir agujas ni elementos cortantes, exigir material descartable en tatuajes y piercings, usar preservativo en contextos de riesgo— y en testearse para diagnosticar y tratar tempranamente.
Hepatitis C y embarazo
Las guías internacionales recomiendan hacer el screening de anti-VHC en el primer control prenatal de toda embarazada.6 Si da reactivo, se confirma con carga viral y se evalúa el seguimiento durante el embarazo.
La transmisión vertical existe pero es baja —alrededor del 5%— y aumenta si hay coinfección con HIV o carga viral alta. El parto vaginal no está contraindicado y la lactancia tampoco: el virus no se transmite por la leche, salvo que haya grietas o sangrado en los pezones, situación en la que se suspende temporalmente.6
Los tratamientos con AAD durante el embarazo todavía no son estándar y se reservan para casos puntuales; lo habitual es esperar a la finalización de la lactancia para iniciar el tratamiento. El niño se sigue durante el primer año y medio de vida con anti-VHC y, si corresponde, ARN-VHC, porque los anticuerpos maternos cruzan la placenta y persisten hasta los 18 meses.6
Preguntas frecuentes
¿Necesito orden médica para hacerme el análisis?
En Aclimu el Chequeo ITS básico —que incluye anti-VHC— se puede hacer sin orden médica, de manera confidencial y con turno online. Si después el resultado requiere confirmación con carga viral, se pide nueva orden o se gestiona desde el área clínica.
¿La hepatitis C realmente tiene cura?
Sí. Con los antivirales de acción directa actuales, más del 95% de las personas logran respuesta viral sostenida, que equivale a la cura. Eso no quiere decir que el anti-VHC se vuelva negativo —queda positivo de por vida como cicatriz inmunológica— pero el virus desaparece del cuerpo.4,12
¿Cuánto tiempo dura el tratamiento?
Los esquemas actuales con AAD duran entre 8 y 12 semanas en la mayoría de los pacientes. En casos con cirrosis avanzada o retratamiento, puede extenderse a 16 o 24 semanas. La decisión la toma el hepatólogo según el caso.10
¿Puedo tener hepatitis C sin síntomas?
Sí, y es lo más frecuente. La mayoría de las personas con infección crónica están asintomáticas durante años. Por eso el testeo es la única forma de detectarla a tiempo.3
Tengo anti-VHC positivo de un tratamiento de hace años, ¿estoy curado?
El anti-VHC queda positivo de por vida porque es la memoria inmunológica. Lo que confirma la cura es la carga viral indetectable a las 12 semanas posteriores al fin del tratamiento (RVS-12). Si fue negativa entonces y no hubo reexposición, sigue curado.4,12
¿Hepatitis C y donación de sangre?
Las personas con anti-VHC reactivo no pueden donar sangre, incluso si están curadas, porque los bancos hacen tamizaje sobre el anti-VHC y rechazan toda muestra reactiva. Es una medida de seguridad universal.2
Si tenés indicación o querés testearte por exposición, podés consultar el área de ITS y serología de Aclimu o sacar turno directamente. La atención es confidencial y el resultado llega al portal en pocos días hábiles.
Este artículo fue revisado por el equipo bioquímico de Laboratorio Aclimu. La información tiene fines orientativos y no reemplaza la consulta con un médico hepatólogo, infectólogo o de cabecera.
Referencias
- World Health Organization. Global Hepatitis Report 2024: action for access in low- and middle-income countries. Geneva: WHO; 2024. Disponible en: who.int
- Argentina, Ministerio de Salud. Hepatitis virales: información para equipos de salud. Buenos Aires; 2024. Disponible en: argentina.gob.ar/salud/hepatitis
- Spearman CW, Dusheiko GM, Hellard M, Sonderup M. Hepatitis C. Lancet. 2019;394(10207):1451-1466. PMID: 31631857
- Manns MP, Buti M, Gane E, Pawlotsky JM, Razavi H, Terrault N, et al. Hepatitis C virus infection. Nat Rev Dis Primers. 2017;3:17006. PMID: 28252637
- Westbrook RH, Dusheiko G. Natural history of hepatitis C. J Hepatol. 2014;61(1 Suppl):S58-68. PMID: 25443346
- Society for Maternal-Fetal Medicine, Hughes BL, Page CM, Kuller JA. Hepatitis C in pregnancy: screening, treatment, and management. Am J Obstet Gynecol. 2017;217(5):B2-B12. PMID: 28782502
- Ghany MG, Morgan TR; AASLD-IDSA Hepatitis C Guidance Panel. Hepatitis C Guidance 2019 Update: AASLD-IDSA Recommendations for Testing, Managing, and Treating Hepatitis C Virus Infection. Hepatology. 2020;71(2):686-721. PMID: 31816111
- AASLD-IDSA HCV Guidance Panel. Hepatitis C Guidance 2023 Update: AASLD-IDSA Recommendations for Testing, Managing, and Treating Hepatitis C Virus Infection. Clin Infect Dis. 2023;77(11):1463-1485. PMID: 37394288
- Smith DB, Bukh J, Kuiken C, Muerhoff AS, Rice CM, Stapleton JT, et al. Expanded classification of hepatitis C virus into 7 genotypes and 67 subtypes: updated criteria and genotype assignment web resource. Hepatology. 2014;59(1):318-327. PMID: 24115039
- Pawlotsky JM, Negro F, Aghemo A, Berenguer M, Dalgard O, Dusheiko G, et al. EASL recommendations on treatment of hepatitis C: Final update of the series. J Hepatol. 2020;73(5):1170-1218. PMID: 32956768
- Micallef JM, Kaldor JM, Dore GJ. Spontaneous viral clearance following acute hepatitis C infection: a systematic review of longitudinal studies. J Viral Hepat. 2006;13(1):34-41. PMID: 16364080
- Falade-Nwulia O, Suarez-Cuervo C, Nelson DR, Fried MW, Segal JB, Sulkowski MS. Oral Direct-Acting Agent Therapy for Hepatitis C Virus Infection: A Systematic Review. Ann Intern Med. 2017;166(9):637-648. PMID: 28319996
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